Nuevos datos genéticos de neandertales ibéricos e italianos
(NC&T/U. Barcelona) En ambos trabajos ha intervenido Carles Lalueza-Fox, profesor del Departamento de Biología Animal de la UB y experto en paleogenética, y otros investigadores de la Universidad Pompeu Fabra (UPF), la Universidad de Florencia (Italia), la Universidad del Mediterráneo en Marsella (Francia) y la Universidad de Siena (Italia), entre otras instituciones.
Las nuevas secuencias del ADN mitocondrial de Monte Lessini y de El Sidrón corresponden, respectivamente, a la sexta y séptima secuencia de neandertal (Homo neanderthalensis) que engloban una parte significativa (de más de 300 nucleótidos) de la llamada región hipervariable 1 del genoma mitocondrial. Esta región ha sido ampliamente usada en estudios evolutivos porque funciona como un reloj molecular y permite datar acontecimientos evolutivos del pasado (procesos de especiación, cuellos de botella demográficos y expansiones poblacionales).
Como en casos anteriores, las dos secuencias son muy diferentes de las de la especie humana y confirman que los neandertales no contribuyeron genéticamente a las poblaciones europeas actuales. Además, con estas nuevas secuencias empieza a ser posible estudiar la propia historia evolutiva de los neandertales, que vivieron en Europa entre hace 250.000 y 29.000 años, hasta que se extinguieron con la llegada de los humanos modernos al continente. La secuencia de El Sidrón es muy parecida a las dos encontradas en el yacimiento de Feldhofer (Alemania) y a las dos encontradas en Vindija (Croacia). Esta gran uniformidad genética indica que probablemente constituían una única población de neandertales. La antigüedad de esta variación ha podido ser estimada en hace unos 130.000 años, dato que se correspondería con el fin del penúltimo gran máximo glacial, hace unos 135.000 años.
Todo indica que estos neandertales debían estar vinculados a poblaciones que se expandieron demográficamente desde algún refugio glacial situado en el sur de Europa, y que podría ser alguna de las penínsulas ibérica, italiana o balcánica. Por el contrario, la secuencia de Monte Lessini es bastante diferente de las otras y presenta algunas afinidades con la secuencia de Mezmaiskaya, situada mucho más al este, en pleno Cáucaso ruso. «Es probable que estas regiones hubieran actuado como reservorios poblacionales durante los máximos glaciales y conservaran, de esta manera, una mayor variabilidad genética», comenta Carles Lalueza, coordinador de los estudios genéticos de El Sidrón. «La antigüedad de toda la variación genética neandertal ha sido estimada en unos 250.000 años, lo cual podría interpretarse como un acontecimiento de especiación que habría tenido lugar en algún punto de Europa a partir de algunas poblaciones arcaicas de Homo heidelbergensis».
El yacimiento de El Sidrón es el único yacimiento neandertal de la península del cual ha sido posible recuperar ADN de dos especimenes diferentes, al igual que en el caso de los yacimientos de Feldhofer y Vindija. Con la información actual no es posible saber si corresponden a dos individuos distintos: la muestra anteriormente analizada era un diente y ésta es un fragmento de fémur que se encontró en el 2005. «Este trabajo refuerza la evidencia de que el yacimiento asturiano es particularmente favorable a la conservación del ADN. El hecho de que haya restos de al menos ocho individuos (cinco adultos, dos juveniles y un infantil) permite pensar que se podrá recuperar ADN de todos ellos y se podrán así saber las posibles relaciones de parentesco entre los miembros de este grupo».
El proyecto de investigación del yacimiento de El Sidrón está financiado por la Consejería de Cultura del Principado de Asturias. Los profesores de la Universidad de Oviedo Javier Fortea y Marco de la Rasilla se encargan de la excavación, mientras que el investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid, Antonio Rosas, coordina el estudio paleontológico. En este estudio ha colaborado también el profesor Svante Pääbo, del Instituto Max Planck de Leipzig. El trabajo publicado sobre Monte Lessini ha sido coordinado por los investigadores italianos de la Universidad de Ferrara, Guido Barbujani y Giorgio Bertorelle. Los profesores David Caramelli (Universidad de Florencia) y Carles Lalueza Fox (UB) han llevado a cabo el análisis en el laboratorio.
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