Revelada la más antigua joya conocida
(NC&T) El análisis lo ha efectuado un equipo de expertos del Reino Unido, Francia e Israel, dirigidos por una científica de la UCL (University College London).
Los investigadores reexaminaron cuentas originalmente desenterradas en un yacimiento arqueológico de Israel y en otro de Argelia en la primera mitad del siglo XX. Los nuevos resultados muestran que datan de hace entre 100.000 y 135.000 años, una antigüedad muy superior a la de unas importantes cuentas desenterradas recientemente en África del Sur que son de hace 75.000 años.
Los ornamentos personales, junto con el arte, se suelen considerar como la prueba arqueológica que demuestra una aptitud para el pensamiento simbólico, y los hallazgos tienen implicaciones importantes para los debates sobre los orígenes del comportamiento humano "moderno" en nuestros antepasados.
Ciertos indicios arqueológicos sugieren que los Humanos Anatómicamente Modernos (HAMs) de África eran también modernos en comportamiento más de 40.000 años atrás, pero hasta ahora no había evidencias de suficiente peso.
Dado que las mismas especies de conchas se desenterraron en emplazamientos geográficos distintos, ello sugiere que una tradición simbólica se extendió por las regiones en el sur y el este del Mediterráneo. Esto apoya la hipótesis de que existió una muy difundida tradición en artesanía de cuentas en África del Norte y en los países de Asia Occidental mucho antes de la llegada de los HAMs a Europa.
Restos humanos descubiertos en unas excavaciones en Etiopía demuestran que el Homo sapiens en África era anatómicamente moderno hace 160.000 años, pero el debate continúa sobre cuándo y dónde los humanos se volvieron conductualmente modernos.
"Los ornamentos personales tienen muchas funciones diferentes", explica la Dra. Marian Vanhaeren (del Instituto de Arqueología de la UCL), autora principal del estudio. "Pueden usarse para embellecer el cuerpo, funcionar como "cartas de amor" en el cortejo, o como amuletos que expresan la identidad individual o de grupo. La función de las cuentas más viejas en África y Eurasia probablemente fue diferente porque en el primer caso tenemos sólo un tipo de cuenta, y en el segundo una rica variedad de tipos".
Los investigadores piensan que la evidencia africana puede apuntar a que las cuentas fueron usadas en sistemas de entrega de regalos que funcionaban para fortalecer las relaciones sociales y económicas. La evidencia europea sugiere que las cuentas se usaron como marcadores de identidad étnica, social y personal.
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