Relacionan científicamente la habilidad para el baile con la atracción sexual
Antropólogos de Rutgers (Universidad Estatal de New Jersey) colaborando con expertos en sistemas informáticos de la Universidad de Washington, crearon figuras animadas por ordenador que reprodujeran los movimientos de 183 adolescentes jamaicanos bailando música popular. Los investigadores pidieron entonces a jóvenes de la misma edad que evaluasen la habilidad en el baile de estas figuras animadas. Las figuras eran de género neutro, sin rostros y todas del mismo tamaño, condiciones destinadas a impedir que los evaluadores destacaran o menospreciaran a los bailarines basándose en otras consideraciones que no fueran los movimientos de baile.
Los investigadores también analizaron a cada bailarín para determinar el grado de simetría de su cuerpo, un indicador de aceptación en la mayoría de las especies animales (incluyendo al ser humano) de cuán bien se desarrolla un organismo a pesar de los problemas que encuentra en su maduración. La simetría y su asociación con el atractivo, por consiguiente, indican un organismo con calidad subyacente para ser un compañero potencial. El estudio mostró que los bailarines con la mayor puntuación eran inequívocamente las personas con la mayor simetría corporal.
Desde por lo menos la época en que Darwin revolucionó la biología, los científicos han sospechado que el baile a menudo tiene un papel en el cortejo, porque la calidad del baile se suele correlacionar con la calidad del compañero, pero esto ha sido difícil de estudiar debido al problema que supone aislar los movimientos del baile, de variables como son el rostro, otros rasgos corporales y la ropa. Usando una tecnología especial de captura del movimiento, los investigadores pueden ahora correlacionar de modo fiable la habilidad en el baile con el agrado despertado.
 | | Modelo informático de bailarín. (Foto: Rutgers ) |
Los científicos también examinaron los resultados por el sexo del bailarín y encontraron que los varones simétricos recibieron mejores puntuaciones en el baile que las hembras simétricas, y que las evaluadoras tasaron más alto a los hombres simétricos que los evaluadores masculinos a los hombres simétricos tasados.
En especies donde los padres invierten menos que las madres en su descendencia, las hembras tienden a ser por consiguiente más selectivas en la elección del compañero, y los machos invierten más en el despliegue del cortejo. Estos nuevos resultados con sujetos humanos se correlacionan con esa expectativa. Los hombres más simétricos hacen una mejor demostración y las mujeres lo notan.
|