(NC&T) Nuevas investigaciones en el Desierto de Negev, Israel, revelan el potencial arqueológico de las capas arcaicas de estiércol, que muestra, entre otras cosas, la más antigua evidencia directa de la presencia de rebaños de animales domesticados en el desierto alrededor del año 5000 aC y de pastores en distintos momentos de la historia.
Las excavaciones en cinco refugios de roca en la parte central del Negev hechas por un grupo de investigadores de la Academia Rusa de Ciencias, la Universidad de Ben-Gurion, el Centro de Ciencias Ramon y la Autoridad Israelí de Antigüedades, han desvelado un uso reiterado por los pastores y sus rebaños durante los últimos 7.000 años.
El estiércol fue fácilmente identificable como perteneciente a ovejas o cabras, al compararlo con el de los rebaños modernos de los beduinos aún presentes en la región, y se diferencia claramente del de otros animales de la zona. El estiércol se ha preservado durante tanto tiempo gracias al clima árido del Negev, especialmente bien protegido de los elementos. La preservación de la materia orgánica brindó un material ideal para la datación mediante Carbono-14, esencial en vista de que los pastores que conducían los rebaños portaban pocos objetos físicos identificables de su cultura.
El análisis mediante Carbono-14 ha aportado interesantes datos sobre la historia del pastoreo en el desierto, actividad que se combina con la presencia de grandes campamentos e incluso poblados, todo lo cual nos da una compleja visión de las variaciones en los asentamientos de estas zonas áridas. Futuras investigaciones en los restos prehistóricos proporcionarán mayores detalles de esos entornos arcaicos, y una perspectiva acerca de cómo los primeros pastores nómadas se adaptaron al desierto.