
Los orangutanes tienen la capa de esmalte más gruesa, adaptada a su dieta. (Foto: UCSC)
Trabajando sobre el terreno, la investigadora Erin Vogel y su colaborador Nathaniel J. Dominy, ambos de la Universidad de California en Santa Cruz, examinaron sistemáticamente los alimentos consumidos por los orangutanes y los chimpancés, teniendo en cuenta su dureza y su consistencia. Su análisis ha desvelado los rasgos distintivos que establecen la correlación con las diferencias morfológicas de las dentaduras de ambas especies.