
La muela de 40.000 años. (Foto: Max Planck Institute for Evolutionary Anthropology)
Los análisis efectuados en este estudio indican que cuando la corona de la muela se formó, este individuo tuvo que haber vivido en un lugar diferente a aquel en el que se produjo el hallazgo de la muela. La evidencia indica que este neandertal recorrió una extensión relativamente amplia, de al menos 20 kilómetros, o incluso más, durante su vida. Por tanto, parece claro que los neandertales sí se desplazaban durante su vida y no se quedaban confinados en terrenos geográficamente muy limitados.