
Este hombre se contiene antes de hablar (Foto: APS)
Von Hippel y su equipo constataron que las personas con una pobre capacidad inhibitoria eran más propensas a comportarse de un modo socialmente inadecuado que las personas con una buena capacidad inhibitoria. Pero incluso las personas con una buena capacidad inhibitoria tenían una mayor probabilidad de comportarse inapropiadamente cuando eran perturbadas. Esto sugiere que nuestra aptitud para suprimir nuestros verdaderos sentimientos es interrumpida bajo ciertas condiciones que demandan mucho.