Teledetección por radar para estimar la humedad superficial del suelo
Esta es la conclusión que Jesús Álvarez Mozos plasma en su tesis doctoral, en la Universidad Pública de Navarra.
Álvarez Mozos analizó fotografías tomadas por dos satélites con radar, activos en la actualidad, el RADARSAT-1 y el ENVISAT, que pertenecen respectivamente a la Agencia Espacial Canadiense y a la Agencia Espacial Europea. En concreto, se estudiaron siete imágenes, que corresponden a la cuenca agrícola experimental del Gobierno de Navarra conocida como La Tejería, localizada cerca de Villanueva de Yerri.
Una vez que los datos de rugosidad fueron medidos sobre un terreno específico, la estimación de la humedad, a escala de una cuenca geográfica, se obtuvo a partir de imágenes de alta fiabilidad. La fiabilidad de las estimaciones mejora con el nivel de agregación o escala con la que se estima la humedad. En esta investigación, las estimaciones a escala de cuenca geográfica se obtuvieron con un error de 0,06 cm3cm-3, comparable a la obtenida con métodos de medición de la humedad in situ.
Los resultados de la investigación apuntan al hecho de que otro parámetro que influye en la medición de la humedad por teledetección es la vegetación. Sin embargo, es posible corregir la influencia de ésta en una manera realmente simple. Así, los valores o variables característicos del trigo, por ejemplo, dado que la zona analizada es un cultivo de secano (cultivo de cereal y su biomasa), pueden ser corregidos y obtener valores representativos del suelo.
De este análisis, Álvarez Mozos ha concluido que un buen conocimiento de la rugosidad de la superficie es un factor importante para hacer una estimación correcta de la humedad basándose en imágenes fotográficas. La rugosidad está basada en variaciones al azar del terreno y depende de los cultivos que crecen en el lugar y las tareas llevadas a cabo en el suelo. En otras palabras, la alta variabilidad espacial del campo, por un lado, y, la sensibilidad del coeficiente de retrodispersión a sus parámetros, por otro, requieren una caracterización más detallada.
El conocimiento de la humedad del suelo puede ser de gran utilidad en, por ejemplo, la detección de condiciones de estrés hídrico, o en determinar las necesidades de riego del cultivo, así como para evaluar el daño debido a la sequía y administrar las medidas de mitigación correspondientes.
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